constitucion

Nace una empresa

Los jóvenes graduados que no tienen experiencia laboral, sienten gran emoción y excitación al buscar u obtener su primer empleo. Es una experiencia única en la vida el cual da la apertura a la hoja de vida.

Muchos se conforman con cumplir muchos años en una empresa hasta que llegue el momento de la jubilación, otros van cambiando de empleo esperando encontrar el que más se adapte a sus habilidades que lo hagan sentirse cómodos,  otros solo se conforman con cualquier empleo siempre que tengan seguro su quincena.

Pero todos en algún momento de la vida han pensado en dejar la dependencia económica, dejar de cumplir un horario, dejar de trabajar y producir para otros cuando se sienten capaz de crear y producir algo que les dé el sustento personal y el de su familia.

La idea de independencia o de poner en marcha algún sueño de tener su propio negocio lo lleva a tomar la decisión de emprender su propia empresa, ya sea de forma unipersonal o en sociedad con una o más personas que compartan la misma inquietud y tengan las misas ambiciones.

Aun cuando no se tenga experiencia en la constitución de sociedades, el deseo de tener una empresa propia es el motor que mueve a los emprendedores a buscar los medios y trámites necesarios para lograr formar una.

 

Compromiso y trabajo

El deseo de tener una empresa propia implica que el compromiso es mayor, el trabajo será duro al principio hasta lograr que todo vaya sobre la marcha sin problemas.

Para poner en marcha la idea de formar una sociedad, hay que decidir si la misma será unipersonal (una sola persona)  o se involucra en el proyecto más personas que comparten las mismas ideas y ambiciones, de diferentes puntos de vista.

La lluvia de ideas siempre será de beneficio a la hora de organizar poner en marcha la empresa.

Para esto, también se conseguirá ayuda y apoyo de profesionales en la materia mercantil y en la constitución de sociedades que no dejarán ninguna duda al empresario y darán todo el soporte y herramientas necesarias para concretar la sociedad.

Toda la asesoría en un solo lugar, el emprendedor no tendrá nada de qué preocuparse ya que pondrá toda su confianza en expertos en la materia. Lo único de que deberá preocuparse los socios es de promocionar y poner en marcha sus negocios para producir y capitalizar la sociedad para que sea sólida.

constitucion